Qué decir de esta edición de la Copa Perú. Lamentablemente,
en estos momentos, los partidos se siguen jugando en mesa.
En las próximas
horas, debe estar oficializándose que dos de los tres reclamos que habían sido
declarados procedentes estarían revirtiéndose, lo cual volvería a modificar la
Tabla Única, el orden de los ocho primeros clasificados y hasta los cruces de
los repechajes.
No obstante, un nuevo reclamo presentado en las últimas horas
alteraría más la clasificación. Sobre el mediodía del miércoles debe estar
oficializándose la nueva Tabla Única de una totalmente desnaturalizada Etapa
Nacional.
Muchos culpan al nuevo formato, lo cual -en honor a la
verdad- no es la causa del problema. Seamos consecuentes, el fútbol peruano por
naturaleza es informal. Y ante ello, cualquier idea innovadora fracasa.
El
verdadero problema está en cómo -sobre todo- el sistema de ascenso está
organizado. Mientras en nuestros dirigentes y aficionados esté enraizada la
mentalidad del "ganar como sea" poco o mucho podremos avanzar.
Los equipos reclamantes tienen razón al pedir justicia,
pues, las reglas se han hecho para cumplir, pero en otras ocasiones se busca
desmedidamente hacer uso de ese recurso como único medio para seguir en
carrera, y porque se sabe que hay otros equipos que buscan sacarle la vuelta al
reglamento, desafiando incluso con conocimiento de causa a no ser detectados
frente a una infracción.
Pero lo más lamentable es que en este mercado de
informalidad no haya alguien que ponga orden. Todo está desbocado, el que menos
quiere sacar provecho, ante la mirada ¿impávida y complaciente? de una FPF que
ha perdido -parece ser- el principio básico de autoridad.
Fuente: Ciudad Del Gol / Ivan Contreras
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