Por tu
singular forma de ser, por esa compresión que me tuviste, por perdonarme mis
errores y mis excesos, por el cariño que nunca dejaste de darme, para mí no hay
diploma que valga si antes tú no tienes el de la mejor madre del mundo.
Mamá porque
siempre estuviste cuidándome, porque siempre yo estuve haciéndote enfadar,
porque tú eres la mejor madre que un hijo pueda tener.
Gracias mamá
por ese día en que finalmente pude
caminar, porque sin la seguridad de tus brazos sosteniéndome jamás lo hubiera
logrado.
Gracias mamá
por cada velita y fiesta de cumpleaños.
Gracias mamá
por compartir mis alegrías y por nunca dejar de ayudarme en mis tristezas.
Por eso
gracias Mamá.
Debo ser
honesto hubo ocasiones en que estuve enojado contigo; dije cosas que nunca debí
haber siquiera pronunciado, pero jamás dejar de estar orgulloso de ti Mamá. Te
quiero Mamá.
Resumiendo,
no debemos esperar que llegue el día de la madre para decirle a nuestra madre
cuanto la queremos, pues con nuestros actos, con nuestras actitudes debemos
demostrarle cuanto las amamos y que estamos agradecidos por lo que ella hizo
por nosotros y que somos lo que somos solo gracias a ella.
¡ Feliz día
de la madre!



